Justice: a boil that must be lanced / La justicia: un forúnculo que hay que reventar

“Like a boil that can never be cured so long as it is covered up but must be opened with all its pus-flowing ugliness to the natural medicines of air and light, injustice must be exposed, with all the tension its exposure creates, to the light of human conscience and the air of national opinion before it can be cured.” Dr. Martin Luther King, Jr., Letter from the Birmingham City Jail. / “Como un forúnculo que nunca puede curarse mientras esté cubierto, sino que hay que abrirlo en toda su fealdad de flujo de pus a las medicinas naturales del aire y la luz, la injusticia tiene que ser expuesta, con toda la tensión que su exposición crea, a la luz de la conciencia humana y el aire de la opinión nacional, antes de que puede ser sanada. ” Carta desde la cárcel de Birmingham del doctor Martin Luther King, hijo

Yesterday I looked at something I had written some time ago about the arrest of three anti-nuclear-weapon activists and as I looked further into the story, I began to cry. Below is an article (2015) about how the sentence of Sister Megan Rice was overturned and she wound up serving “only” two years out of her original sentence, but she was an octogenarian when she took this extraordinary action, and the Court did not consider the government’s brutal activities in developing nuclear weapons to destroy peoples and the planet. / Ayer vi algo que había escrito en el pasado sobre el arresto de tres activistas contras las armas nucleares, y cuando seguí leyendo el artículo, me puse a llorar. Este artículo que comparto más abajo, del 2015, habla de cómo la sentencia de la hermana Megan Rice fue anulada, y al final cumplió “solamente” dos años de su sentencia original en la cárcel, pero ya ella era octogenaria cuando tomó esta acción extraordinaria, y el tribunal no tomó en consideración las actividades brutales del gobierno norteamericano en el desarrollo de estas armas para destruir a los pueblos y al planeta.

 In other words, I sobbed because, in reading the arguments and the comments from the judge, who went on and on about the lack of repentance from the three activists, the said judge refused to consider the terrible acts of Empire. The government, which is apparently sacrosanct, kept issuing new charges, new indictments, finally charging these three with sabotage… And those acts of our government which sabotage the lives of the people of the planet, in every corner of our earth, were not considered. / Es decir, que lloré porque, al leer los argumentos y los comentarios del juez, que habló y habló sobre la falta de arrepentimiento de los tres activistas, ese mismo juez se negó a considerar los actos terribles del Imperio. El gobierno, aparentemente sacrosanto, siguió añadiendo cargos nuevos, finalmente acusando a los tres activistas de sabotaje… Y esos actos de nuestro gobierno, que comete sabotaje a diario contra las vidas de la gente del planeta, en cada rincón de nuestra tierra, no fueron considerados.
So there are days, as an activist, when I want to renounce my citizenship as a human being and apply to be a member of a gentler people. In those days I would like to be from Venus or Jupiter, or from some peace-loving planet that I do not yet know, or I would even become a dolphin or one of the birds that sings for me from the tree by my bedroom window. The feeling usually doesn’t last, and I go back to my cares and ministries and fierce love for all those who have few resources, who need a voice to speak for them, but during the dark moments, I shake and tremble. And I sing in my head, one of my favorite spirituals, which I have sung (while I sobbed) sometimes when I was in jail, “Sometimes I feel like a motherless child”. / De manera que hay días en que yo, como activista, quiero renunciar a mi ciudadanía como ser humano y pedir membresía como parte de alguna gente un poco más humana. Esos son los días en que quisiera ser del planeta Venus o Júpiter, o de algún otro planeta que ama la paz y que aún no conozco, o tal vez ser delfín o ser uno de los pajarillos que me canta desde el árbol frente a la ventana de mi dormitorio.  Generalmente el sentimiento me dura poco, y regreso a mis inquietudes y ministerios y mi amor fiero por todos los de pocos recursos, los que necesiten la voz de alguien que hable por ellos, pero en esos momentos oscuros, me estremezco y tiemblo.  Canto en mi mente uno de los himnos espirituales, que he cantado (mientras lloraba), a veces en la cárcel, como “A veces me siento como niña sin madre.”

Sometimes it’s the old “Were you there when they crucified my Lord? O sometimes it causes me to tremble! tremble! tremble! Were you there when they crucified my Lord?” We crucify all our communities of color, our immigrant communities, the tired, the poor, the huddled masses yearning to be free… and we call ourselves “humane” and “good” and we make excuses for the ones who died in prison or because they had no health care, or who lost their homes and their cars and their livelihoods… / A veces es aquel himno que dice “¿Estuviste cuando crucificaron a mi Señor?  ¡A veces hace que me estremezca,  me estremezca, me estremezca!  ¿Estuviste cuando crucificaron a mi Señor?  Crucificamos a todas nuestras comunidades de color, nuestras comunidades inmigrantes, los cansados, los pobres, las masas amontonadas que anhelan ser libres… y nos llamamos “humanos” y “buenos” y hacemos excusas para los que se murieron en la cárcel, o los que se murieron porque no tenían atención médica, o perdieron sus hogares y sus automóviles y sus trabajos…

Last night at dinner with two members of a Solidarity group, we talked about the various ins and outs of the movements in our country and abroad, for justice. How do we teach the young, since we are closer to being out as elders, and how do we help them not to lose faith and hope, as I sometimes, for a brief moment or a day or a week, admit to doing. / Anoche en una cena con dos miembros de un grupo de Solidaridad, hablamos sobre los detalles de los distintos movimientos en nuestro país y en el extranjero, por la justicia.  ¿Cómo le enseñamos a los jóvenes, ya que estamos cerca del fin, como ancianos, y cómo los ayudamos a no perder la fe y la esperanza, como yo de vez en cuando hago, por un momento o un día o una semana?

 

https://www.theguardian.com/world/2015/jul/16/sister-megan-rice-nun-prison-nuclear-weapons-protest

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